Palabras pronunciadas por el General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República
de Cuba, en agradecimiento al recibir de manos del Presidente de
Panamá, Martín Torrijos Espino, la Orden "Omar Torrijos Herrera",
otorgada por el Gobierno de ese país al compañero Fidel Castro Ruz,
el 5 de enero del 2009, "Año del 50 aniversario del triunfo de la
Revolución".
Estimado
amigo y Presidente de la República de Panamá, Martín Torrijos
Espino.
Distinguidos integrantes de la delegación panameña.
Compañeras y compañeros.
La figura de Omar Torrijos, entrañable amigo del pueblo de Cuba y
del compañero Fidel, es un símbolo indiscutible de la rebeldía y la
lucha por la liberación de los pueblos de nuestra América.
Agradezco, en nombre del Jefe de la Revolución, compañero Fidel
Castro, la decisión del Gobierno de Panamá, de otorgarle la Orden
que lleva su nombre, gesto que los cubanos agradecemos en todo su
significado histórico.
Recibir la Orden "Omar Torrijos Herrera" para Fidel, constituye
un honor para todos nosotros, como una muestra de amistad hacia el
pueblo cubano, y expresión de los sentimientos de hermandad y
solidaridad que nos unen.
Con su incansable batallar en defensa de la soberanía de Panamá,
Omar Torrijos legó una huella imperecedera en la historia de nuestro
continente: la recuperación del canal.
A lo largo de toda su vida Omar Torrijos demostró una profunda
amistad y admiración por Cuba, hizo frente a las presiones externas
y, a pesar de ellas, en 1974, restableció las relaciones
diplomáticas con nuestro país y nos realizó una histórica visita en
1976.
No olvidaremos nunca aquellas sinceras palabras pronunciadas por
el general Torrijos, el 15 de marzo de 1973, cuando en medio del
incremento del bloqueo y el intento de imponer un mayor aislamiento
a nuestra Patria, ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
que sesionó de manera extraordinaria y por única vez en Panamá,
expresó: "Los bloqueos y las presiones deben avergonzar más a quien
los ejerce que a quien los recibe. Cada hora de aislamiento que
sufre el hermano pueblo de Cuba constituye sesenta minutos de
vergüenza hemisférica".