Este año se trabajará en la provincia cubana de Holguín en
perfeccionar el Programa Materno Infantil (PAMI) para sostener en
descenso la tasa de mortalidad infantil, que fue de 3,3 por mil
nacidos vivos en 2008.
Convencido de que el registro, el mejor en medio siglo, es punto
de partida para empeños mayores, el doctor Erwin Regis, jefe del
PAMI en el territorio, señaló que profundizar en la calidad de la
atención prenatal y del lactante resulta básico.
También se requiere el fortalecimiento de la red cardiopediátrica
y de la labor para continuar la disminución del índice de bajo peso
al nacer, así como además introducir mejoras en el trabajo de parto
en las maternidades de la provincia, localizada en el noreste de
Cuba.
Relevancia tiene la terminación de los protocolos de atención al
paciente de cuidados intensivos pediátricos, y el aprovechamiento de
la estabilidad de la fuerza médica primaria y en policlínicos
permite introducir nuevos proyectos del Programa Materno Infantil.
Afirmó Regis que quedan muchas reservas en las que trabajar en
Holguín, que también logró la menor tasa de su historio en cuanto a
fallecimientos en niños de hasta cinco años.
Destacó la faena de los municipios de Sagua de Tánamo y Cueto,
sin muertes de menores de un año, mientras que otros siete
concluyeron con tasas por debajo de la media provincial, y 10 del
4,7 del país.
En Holguín, con más de un millón de habitantes, nacieron en 2008
cerca de 13 mil niños, mil más que el año precedente.
Estos resultados, concluyó, tienen especial relieve por el hecho
de que se mantuvo eficazmente el trabajo, a pesar de que ocho de sus
municipios fueron severamente golpeados por el paso del huracán Ike.