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El emir qatarí, Hamad Bin Khalifa Al-Thani, reclamó el cese de la
agresión israelí a Gaza, la cual consideró un crimen de guerra que
convierte hoy ese territorio en campo de prisioneros, y exaltó la
resistencia palestina.
Al no poder quebrar la voluntad del pueblo palestino, vino la
agresión militar de hoy como continuación de lo mismo. Se debe poner
fin a esta agresión, al derramamiento de sangre y establecer un cese
del fuego, instó el domingo el monarca en un inusual discurso.
Al-Thani, quien envió ayuda médica y víveres a la franja asediada
por los bombardeos hebreos, destacó que el pueblo palestino enfrenta
la agresión a pecho abierto, pese a la agresión brutal que no
distingue entre niños, mujeres, ancianos, civiles y combatientes.
Nuestro pueblo está escribiendo con su sangre páginas brillantes
que enorgullecen a toda la nación, dijo en alusión a la hermandad
con los palestinos y al reiterar la convocatoria a una cumbre de
estadistas de la región para lograr la unidad árabe-musulmana.
Lo que está sucediendo, la magnitud de la injusticia y la
gravedad del crimen cometido hace imprescindible que actuemos, pero
aquel que actúe debe saber que la sangre de los mártires es sagrada
para todos nosotros y que se ha regado para defender a la patria,
remarcó.
Tras pronosticar que la ofensiva de Tel Aviv complicará aún más
el conflicto árabe-israelí, advirtió a sus gobernantes que el
asesinato de civiles inocentes y la arrogancia militar no traerán
seguridad, ni a ustedes ni a nosotros, sino que tendrán
consecuencias desastrosas.
El emir reclamó el fin de lo que llamó bloqueo inhumano e ilegal
impuesto por Israel al enclave costero desde junio de 2007, y
aseveró que cualquier justificación o cooperación con éste es
inmoral.
Recordó que el sitio recrudecido después de que el Movimiento de
la Resistencia Islámica (Hamas) tomó el poder en Gaza incluyó
alimentos, medicinas y otros bienes, por la única razón de que el
pueblo palestino ejerció la democracia con seriedad y decidió su
opción.
Al-Thani denunció que, después de retirarse de la franja en 2005,
Israel sigue siendo la potencia ocupante de la Ribera Occidental y
de Gaza, y la tregua no impidió que continuaran los asesinatos y las
incursiones, y en ese contexto impuso un bloqueo asfixiante.
En su alocución a la ciudadanía, el emir cuestionó también cómo
puede el estado hebreo distinguir entre milicianos islamistas y
civiles con sus bombardeos a zonas densamente pobladas, lo que
provocó ya 540 muertos y dos mil 500 heridos, según datos recientes.
La guerra que se libra con tales medios, y sobre semejantes
objetivos, sólo puede ser considerada un crimen de guerra, recalcó
al abogar por una paz justa para todos que incluya el cese de las
colonias judías, de la judaización de Jerusalén y de los ataques.