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Israel intensificó hoy su invasión terrestre a Gaza y logró
cercenarla en dos partes, aunque reportes de un soldado muerto y
unos 30 heridos confirman sus propios pronósticos de que la ofensiva
no será un paseo escolar.
Miles de efectivos de infantería junto a tanques y otros
blindados fuertemente artillados avanzaron hasta las afueras de la
ciudad de Gaza con apoyo de fuerzas aéreas y navales, que disparan
de forma indiscriminada contra supuestos objetivos del grupo
islamista Hamas.
Según fuentes médicas y de agencias humanitarias, los civiles
aportan más del 25 por ciento del total de víctimas de los ataques
hebreos desde el 27 de diciembre, ascendente a más de 520 muertos y
alrededor de dos mil 450 heridos palestinos.
Pese a que la magnitud de los combates corrobora el vaticinio del
ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, de que la ofensiva no sería
fácil ni breve, el presidente Shimon Peres, Premio Nobel de la Paz,
apostó a más fuego y consideró sin sentido detener la agresión.
La más reciente acción armada ocurrió este lunes con la muerte de
12 integrantes de dos familias en la zona de Zeitoun, mientras
tropas invasoras se acantonaron también en el campamento de
refugiados de Al-Jabaliya y las ciudades de Beit Hanoun y Beit
Lahiya (norte).
En esta última un misil lanzado por Israel impactó en una
ambulancia de una agencia internacional y provocó la muerte de un
paramédico, mientras otro carro de socorro quedó inutilizado y sus
tres ocupantes perecieron por un ataque aéreo.
Fuentes de la ONU consideraron desastroso el panorama humanitario
y médicos palestinos calificaron de acto genocida la muerte de
tantos civiles por el bombardeo y el bloqueo hebreo a la entrada de
medicamentos, mientras se calcula ya hay 13 mil desplazados
internos.
Por otro lado, la agencia audiovisual Ramattan, único medio local
aún con señal luego que ayer bombas israelíes destruyeron aquí la
sede del canal Al-Aqsa, indicó que los tanques y la artillería
invasoras consiguieron penetrar por el sur de esta ciudad hasta
Netzarim.
Desde esa antigua colonia ocupada por los judíos hasta su
retirada de Gaza en 2005, se pudo obstruir la comunicación vial
entre esta urbe de unos 500 mil habitantes y la parte meridional de
la franja.
Por el sur, la región más castigada es la que rodea al paso de
Rafah, fronterizo con Egipto y que El Cairo sólo abre para permitir
el paso de heridos que son trasladados hasta la ciudad egipcia de
Al-Arish, a Arabia Saudita, Jordania u otros países del área.
Pese al avance del ejército judío, con vasto despliegue de
armamento y más de 11 mil uniformados, los milicianos islamistas en
este enclave costero mantienen una fuerte resistencia y se estima
que dispararon más de medio centenar de cohetes contra Israel en 24
horas.
Aunque Israel sólo reportó un soldado muerto durante la segunda
fase de su agresión, versiones sin confirmación oficial refieren que
sufrió la baja fatal de otros cuatro efectivos y que nueve más están
prisioneros en poder de combatientes de Hamas.
El Movimiento de la Resistencia Islámica, entretanto, reconoce la
muerte de cuatro milicianos, lo que refuerza la tesis de que los
restantes 70 fallecidos en los últimos dos días eran civiles.