Cerca de 300 venezolanos recibieron hasta hoy la formación
correspondiente para el aprovechamiento por más de 500 comunidades
del país del satélite Simón Bolívar, cuyo control asumirá Venezuela
el próximo 10 de enero.
El VENESAT-1, de fabricación china, fue lanzado el pasado 29 de
octubre desde ese país y luego de la puesta en órbita y un período
de pruebas será operado por los técnicos venezolanos y bases
terrenas en la nación suramericana.
La empresa Venezolana de Satélites informó que cerca de 300
promotores fueron preparados durante tres semanas para asegurar el
aprovechamiento, sobre todo en comunidades que hasta hoy carecen de
servicios de información y comunicación.
Los promotores apoyarán a las comunidades a conformar una
plataforma y cultura tecnológicas para facilitar la máxima
utilización del recurso.
En el primer trimestre del año debe comenzar el aprovechamiento
del satélite en servicios de medicina y salud a distancia, telefonía
rural y otros servicios sociales que no llegan a zonas de difícil
ubicación geográfica.
Según adelantos el satélite Simón Bolívar será dedicado en 41,5
por ciento a la salud, 20,9 por ciento a la educación, 15,9 por
ciento al trabajo comunal y seis por ciento para alimentación, entre
otros.
Para las autoridades venezolanas, una diferencia fundamental de
este satélite con otros utilizados en el mundo es su aprovechamiento
priorizado como instrumento de inclusión social y apoyo a los
sectores más necesitados.
Adicionalmente funcionará como herramienta de integración, al
brindar servicios a otros países de la región desde el sur de México
hasta la mitad de Argentina y Chile, incluyendo Centroamérica y el
Caribe.