SANTA ANA, California, 4 de enero.— Un número indeterminado de
trabajadores extranjeros ya han caído víctimas de la recesión, que
en noviembre elevó la tasa de de-sempleo nacional a 6,7%, una marca
máxima en 15 años, y se espera supere el 8% en el 2009. Los
residentes extranjeros con visas válidas, que les permiten trabajar
legalmente en Estados Unidos, pueden calificar para recibir ayuda
federal por desempleo, si reúnen los requisitos del estado en el que
presenten su solicitud, según el Departamento del Trabajo.
Casi medio millón de profesionales extranjeros trabajan en
Estados Unidos con visas especiales, conocidas como H-1B, o han
solicitado permisos de trabajo con el apoyo de sus patrones, informó
Stuart Anderson, director ejecutivo de la Fundación Nacional para la
Política Estadounidense, un grupo de investigación con sede en
Arlington, Virginia. Para los profesionales extranjeros que trabajan
legalmente en Estados Unidos, la creciente tasa de desempleo es
especialmente atemorizante.
Incluso algunos extranjeros que viven en Estados Unidos con visas
o permisos laborales y que ya tienen un trabajo, están cambiando de
patrón, por temor de que un trabajo inestable durante una recesión
se traduzca al final en un boleto a casa sin regreso o que
signifique el fin de sus oportunidades de conseguir un permiso de
residente, conocido como "Green Card" o tarjeta verde.