GAZA,
4 de enero.— La invasión israelí a Gaza se inició anoche con miles
de tropas de Infantería, Ingenieros, Artillería y tanques, apoyadas
por la aviación, la marina y varias agencias de Inteligencia.
Con las últimas víctimas fatales de esta jornada, suman 510 los
palestinos muertos, de ellos 87 niños, y 2 500 los heridos, reportó
EFE.
Una madre palestina y sus cuatro hijos han muerto hoy en un
bombardeo aéreo israelí, informaron fuentes médicas.
El ataque tuvo lugar en el este de la ciudad de Gaza, donde las
calles están desiertas, con decenas de edificios destruidos por los
bombardeos, entre ellos la sede del Parlamento.
Las fuerzas israelíes han cortado virtualmente la Franja en dos,
lo cual impide el paso entre el norte y el sur de ese territorio,
donde viven millón y medio de personas.
Unos 80 tanques, vehículos blindados y excavadoras israelíes han
tomado posición en el antiguo asentamiento judío de Mitzarin, a unos
tres kilómetros al sur de la capital de Gaza.
El viceministro de Sanidad de Hamás y director general del
Hospital de Shifa, Hasan Yalaf, dijo por teléfono a EFE que gran
parte de los fallecidos desde anoche son civiles, "porque Israel
está disparando contra las casas y los mercados".
La
situación en el principal hospital de la franja palestina es
dramática, puesto que lleva más de 48 horas sin suministro eléctrico
y totalmente desbordado por la falta de medicamentos y personal para
hacer frente a la emergencia.
Israel mantiene cerradas las fronteras con Gaza y ha informado de
que no permitirá el paso a los cargamentos de ayuda humanitaria con
alimentos y medicinas.
Un primer balance oficial israelí señalaba un soldado muerto y
otros 30 heridos en la ofensiva terrestre en la Franja de Gaza
controlada por el Hamas.
Estados Unidos bloqueó la aprobación de una declaración del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde se pide el
inmediato cese del fuego entre Israel y Hamas, expresándose
preocupación por el incremento de la violencia luego del ataque
terrestre israelí en Gaza, dijeron diplomáticos, citados por AP.
En la reunión, el embajador de Francia, Jean-Maurice Ripert,
actual presidente del Consejo, anunció que no había acuerdo sobre
una declaración, aunque dijo que había "fuertes convergencias" entre
los miembros, para expresar su preocupación sobre la cada vez peor
situación en Gaza y la necesidad de un "cese del fuego inmediato,
permanente y respetado completamente".