Las Tunas.—Al internarse este domingo en territorio camagüeyano,
después de tres jornadas de exitosa marcha, la Caravana de la
Libertad continúa rememorando a su paso la trascendencia histórica
de aquel avance encabezado por el Comandante en Jefe Fidel Castro
Ruz, hace medio siglo.
Manos
de pueblo, como las que en 1959 saludaban incesantemente a las
fuerzas rebeldes en medio de frases y consignas, vuelven a colmar
por estos días las carreteras, calles y avenidas por donde
transcurre la patriótica reedición, en la que intervendrán 650
caravaneros (50 por cada provincia), entre protagonistas de los
hechos, estudiantes de las enseñanzas primaria, media y
universitaria, combatientes de la Revolución Cubana, trabajadores,
campesinos, miembros de las instituciones armadas y de las
organizaciones de masas.
De acuerdo con declaraciones de Annie Castillo, quien cubrirá
todo el trayecto en representación del Comité Nacional de la Unión
de Jóvenes Comunistas, el paso de la caravana por territorio
oriental ha sido muestra del alto nivel de organización y de júbilo
popular que debe caracterizar al itinerario hasta la capital cubana
(8 de enero), para continuar, no menos triunfal, después hacia Pinar
del Río.
Anécdotas, pasajes y contactos, como el que hace 50 años
protagonizaron Fidel y Manuel Piti Fajardo en la entrada de Las
Tunas, ocupan un lugar especial en la reedición de la marcha y en el
recuerdo de quienes vivieron aquellos días.
El relevo entre una provincia y otra deviene momento oportuno
para reafirmar la defensa del proyecto social cubano, el respaldo a
las ideas de Fidel y a la certera conducción de Raúl, tal y como
reiteró en la Plaza Martiana tunera el dirigente juvenil Ismael
Cruz, en acto al que asistió el General de División Antonio Enrique
Lusón, Héroe de la República de Cuba, junto a Jorge Cuevas Ramos y a
Víctor Rodríguez Carballosa, miembros del Comité Central y máximos
representantes del Gobierno y del Partido en Las Tunas,
respectivamente.