La provincia de La Habana alcanzó su mejor tasa histórica de
mortalidad infantil al lograr 4.2 por cada mil nacidos vivos en el
2008, por la labor integradora y mancomunada de sus trabajadores.
Entre las acciones emprendidas en las unidades de salud figura la
atención priorizada a embarazadas y el ingreso previo en hogares
maternos y hospitales de las gestantes con presencia de factores de
riesgo, dijo a la AIN el doctor Rubén Yora Horta, director del ramo
en el territorio.
Horta destacó la labor de los municipios de Bejucal y Guanajay,
localidades que se incluyeron entre las 26 de la nación que
mantuvieron en cero ese indicador de calidad de vida, propio de
países altamente desarrollados.
Fue determinante, además, la eficacia en el quehacer conjunto de
obstetras, intensivistas, pediatras, neonatólogos, personal de
enfermería y otros profesionales y técnicos relacionados con el
Programa Materno Infantil en las unidades asistenciales.
Es propósito para este año 2009 reducir aún más la tasa de
mortalidad infantil, con la apertura de nuevos servicios en
policlínicas locales que hoy están en fase de puesta en marcha,
acotó el funcionario.
Entre las áreas que comenzarán a brindar prestaciones a la
población están endoscopia, oftalmología quirúrgica, cirugía de
mínimo acceso, ortopedia, sistemas integrales de guardia quirúrgica,
entre otros.