No podría pagar lo que le debo

Para Lidia Turner Martí, Profesora de Mérito y presidenta de Honor de la Asociación de Pedagogos de Cuba, el Primero de Enero de 1959 será siempre un día inolvidable. "Significó volver a nacer, ganar el derecho a labrarme una vida y a ser respetada, dejar de ser discriminada por el color de mi piel."

Había recién cumplido los 24 años cuando triunfó la Revolución, así que pudo conocer cabalmente lo que significaba vivir en una república mediatizada. "Mi modesta contribución a la lucha revolucionaria me hizo convivir con jóvenes excepcionales como José Antonio, Machadito, Luisito Sainz y otros tantos que no llegaron a ver el primero de enero".

La Revolución le ha dado, según sus palabras, la oportunidad de trabajar, de estudiar, de desarrollar plenamente sus potencialidades y vivir enamorada de la labor que realiza formando y superando a los educadores.

"Creo firmemente que si trabajara muchos años más hasta el momento de desaparecer físicamente, no podría pagar lo que le debo a la Revolución y a su indiscutible líder."

Por eso repite a cincuenta años de aquel enero: ¡Gracias Fidel!

 

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