Cuando comencé a estudiar el béisbol en el Instituto Superior de
Cultura Física Manuel Fajardo, recuerdo que en la primera clase
sobre los lanzadores el profesor hizo una pregunta que pocos
respondieron. ¿Cuáles son los tres principales lanzamientos de un
pitcher? A lo que él mismo contestó: la recta, la curva y el cambio
de velocidad.
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Vera y Yulieski, dos de los mejores
exponentes de este lanzamiento. |
Al escuchar la respuesta quedé algo sorprendido, porque uno de
estos se ve poco en nuestras Series Nacionales: el cambio de
velocidad, y comencé a investigar sobre este hecho.
Cuando hablamos del cambio de velocidad no nos referimos a un
lanzamiento a 60 millas por hora (mph), o un globo, como se dice en
buen cubano, sino a cómo los serpentineros son capaces de ponerle y
quitarle a la bola. Una recta a 90mph y otra a 80mph se convierten
en dos bolas totalmente diferentes. La clave está en qué momento
debe emplearse cada una.
El cambio se realiza con los mismos movimientos y aceleración del
brazo que la bola rápida, condición principal para confundir a los
bateadores. Este lance llega a ser un arma mortal cuando los
monticulistas lo dominan y son capaces de darse cuenta en qué
instante y situación hay que utilizarlo.
En ocasiones he escuchado el concepto de que siempre se tira en
zona mala, y esto no es tan así. Por ejemplo, un bateador en la
cuenta de dos bolas sin strikes, por lo general espera un envío
rápido en zona buena, a lo que muchos llaman el automático. ¿Qué
ocurriría si le viene un cambio en zona buena? Haría un swing
adelantado, sin encontrar la bola, o conectaría un foul halando la
pelota para su mano.
El perfeccionamiento de este envío ayuda eficazmente al pitcher
en situaciones difíciles, ya que contribuye a sacar de paso a los
que tratan de conectar batazos largos. En el béisbol de Grandes
Ligas se acaba de retirar Greg Maddux, un hombre que lo dominó a la
perfección durante años, y lo ayudó a obtener más de 300 victorias.
Según él, no se gana solamente tirando duro.
En nuestro clásico nacional hay pocos que dominan lo antes
expresado, y al buscar los números de algunos de esos hombres
observé a dos que se encuentran entre los mejores de nuestro país.
Son los casos de Norge Luis Vera y Yulieski González. El primero
posee uno de los mejores récords de ganados y perdidos de nuestras
Series Nacionales. El segundo, uno de los zurdos más sobresalientes,
ambos integrantes de los últimos equipos Cuba.
Nuestros serpentineros deberían trabajar más sobre este tema, y
combinar mejor sus envíos hacia el plato, algo importante a la hora
de subirse en el box. Muchos han denominado como un arte lo que
hacen sobre la lomita estos hombres, entonces por qué no tratar de
combinar cada lance como un pintor combina los colores con su pincel
o como un músico combina sus notas en su instrumento.