El proceso asambleario celebrado en los meses de septiembre y
octubre para examinar el Anteproyecto de Ley de Seguridad fue amplio
y profundo, y exigió una exhaustiva preparación de todas las
estructuras de dirección del movimiento sindical, no solo para
organizarlo, realizarlo y controlarlo, sino para enfrentar sus
debates, caracterizados por la masiva participación de los
trabajadores, el enorme interés despertado y la total transparencia
con que se desarrollaron.
Así lo manifestó el diputado Salvador Valdés Mesa, secretario
general de la CTC, al informar los resultados de la consulta popular
con los trabajadores.
De acuerdo con los datos informados, se efectuaron 85 301
asambleas, el 100% de las programadas, lo que significa que todos
los colectivos laborales fueron consultados; participaron 3 085 798
trabajadores, el 93,8% del total de afiliados; se produjeron más de
900 mil intervenciones que incluyeron propuestas, dudas,
preocupaciones y sugerencias relacionadas con el texto legislativo y
con otros asuntos afines.
Valdés Mesa precisó que se logró el consenso mayoritario en los
colectivos laborales, expresado en los 3 057 568 trabajadores que
manifestaron su voto a favor de la necesidad de modificar la Ley
vigente y respaldaron el Anteproyecto, el 99,1% de los asistentes a
las asambleas. Solo 28 596 trabajadores, el 0,9% de los
participantes, votaron en contra y en 90 colectivos todos o la
mayoría simple de los participantes no lo aprobaron.
Añadió que la consulta popular se convirtió en un importante
proceso político, genuinamente democrático que, dada la divulgación
del Anteproyecto y otros documentos, propició la activa
participación en los debates, amplitud en los intercambios y
oportunidad para que cada quien expusiera sus opiniones, incluso
discrepantes.
El desarrollo de las asambleas posibilitó profundizar la
información y los argumentos, exponer vivencias de épocas pasadas,
esclarecer dudas, y lo fundamental, ganar la comprensión y el
respaldo de los trabajadores acerca de la necesidad de extender la
edad de jubilación y los años de servicio como alternativa
impostergable para enfrentar la problemática de la reposición de la
fuerza de trabajo requerida a la vuelta de algunos años de no
adoptarse medidas oportunas, como las que derivan de las
modificaciones legislativas propuestas, entre otras.
Para todos quedó claro que continuar la construcción de la
sociedad socialista y mantener nuestras conquistas sociales, solo es
posible si contamos con fuerza de trabajo y que esta sea cada vez
más eficiente y productiva, dijo.
En sus palabras destacó que la discusión, como regla, no puede
catalogarse de formal. Los debates, expresó, fueron fuertes e
incluso, polémicos en no pocos de sus temas.
La riqueza de estos análisis, evidenciada en los miles de
intervenciones registradas, en los cientos de sugerencias expuestas,
y en la aprobación abrumadoramente mayoritaria de los trabajadores,
es fehaciente demostración de su confianza en el ejercicio
democrático del que tomaban parte.
Se refirió a los principales planteamientos formulados en las
asambleas, sobre todo referidos a la extensión de la vida laboral y
el tratamiento a los trabajadores comprendidos en el período de
tránsito, la ampliación del marco de los años a tomar en cuenta para
calcular el monto de la pensión de jubilación por vejez, y la
pensión a los huérfanos que arriben a 17 años y continúan
estudiando.
Más adelante manifestó que tanto los planteamientos mencionados
como otras sugerencias de modificaciones, no pueden examinarse
aislados del contexto económico-financiero del país, y que el
crecimiento galopante de sus gastos año tras año, obliga a abordar
racionalmente cada propuesta, máxime cuando se ha cuidado mantener
todos sus beneficios e, incluso, incrementarlos, señalando que
algunas propuestas fueron incorporadas a la nueva versión, otras
requerirán de nuevos exámenes pero que todas se recogieron por el
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y los organismos
competentes.
Igualmente precisó que estuvieron presentes otras preocupaciones
que si bien no tienen que ver con el Anteproyecto, influyen de
manera directa en el escenario político-social del país, tales como
el mejoramiento de las condiciones de trabajo y la necesidad de
adoptar medidas eficaces para lograr que las personas desvinculadas
se incorporen a trabajos útiles.
Puedo afirmar que las asambleas con los trabajadores para
discutir el Anteproyecto, concluyó, han constituido una oportunidad
para mostrar una vez más el apoyo de la clase obrera a la
Revolución y a su dirección
.