.— La Cámara de Diputados del
Congreso boliviano entregará en enero próximo un informe sobre la
masacre de campesinos acontecida en el departamento de Pando, crimen
confirmado ya por entidades internacionales y domésticas.
Culminamos una investigación iniciada poco después de la matanza
de septiembre último, pero estos días de fin de año dificultan la
realización del documento, explicó a la prensa el legislador por el
Movimiento al Socialismo (MAS), Jorge Silva.
De acuerdo con el diputado, las pesquisas permitieron establecer
responsabilidades que pudieran evitar la impunidad.
No podemos adelantar más detalles, nos reuniremos después de las
celebraciones para elaborar el reporte, dijo la víspera Silva.
El lamentable suceso en el amazónico departamento, donde murieron
al menos 20 labriegos, fue calificado en fecha reciente de crimen de
lesa humanidad y violación masiva de los derechos humanos.
A semejante veredicto llegaron comisiones de la Unión de Naciones
Suramericanas y la ONU, además de la oficina del Defensor del Pueblo
de Bolivia, Waldo Albarracín.
Los análisis sugieren la participación directa de las opositoras
autoridades locales en los asesinatos.
Como principal acusado aparece el ex prefecto pandino Leopoldo
Fernández, encarcelado en La Paz.
La derecha boliviana ejecuta una campaña mediática para desviar
la atención pública de la masacre y del proceso para hacer justicia,
denuncian reiteradamente dirigentes y legisladores del MAS.