WASHINGTON, 26 de diciembre.— La situación de los latinos empeora
cada vez más en Nueva Orleans, donde la infraestructura de servicios
públicos ya era insuficiente para su población antes del paso del
huracán Katrina en el 2005, señala hoy el diario californiano La
Opinión.
Datos del Instituto de Políticas Migratorias de Estados Unidos,
difundidos por el rotativo, indican que el número de inmigrantes en
esta ciudad aumentó de 13 000 a 50 000 luego del mencionado ciclón.
Los inmigrantes, atraídos por los empleos en la industria de la
construcción y la de servicios, han cambiado esta urbe, refiere el
periódico, según PL
De acuerdo con autoridades policiales, los hispanos son las
principales víctimas de los delincuentes en Nueva Orleans, con altos
niveles de criminalidad. Los emigrantes de esta nación, quienes
ayudaron al triunfo del presidente electo Barack Obama en los
comicios del 4 de noviembre último, esperan una política migratoria
que les favorezca.