Los asentamientos de La Plata, Mal Verde del Turquino, Arroyo del
Infierno, Palma Mocha, El Jigüe y Uvero, donde al decir del Che el
Ejército Rebelde alcanzó su mayoría de edad, son fieles testigos de
la transformación socioeconómica y el bienestar que a partir del
1ro. de enero de 1959 experimentaron estas montañas.
Más de un centenar de escuelas, la total cobertura en materia de
asistencia sanitaria, la terminación durante el último quinquenio de
unas 1 200 viviendas y el aprovechamiento de la hidroenergía para
dar servicio eléctrico a cerca de 8 000 habitantes confirman que en
la Sierra Maestra crece y se multiplica la historia.
Amplio impacto y beneficio social reportan las 50 salas de
televisión emplazadas en zonas intrincadas y de silencio, así como
los cerca de 90 centros educacionales que disponen de celdas
fotovoltaicas y receptores satelitales para asegurar la docencia en
los diferentes niveles de enseñanza.
En sus cuatro sedes universitarias reciben instrucción académica
630 integrantes de las familias campesinas radicadas en este
municipio santiaguero.
Estos y otros resultados fueron destacados por sus habitantes
durante el acto por el Aniversario 50 del triunfo de la Revolución,
en una zona donde 22 cementerios y la hegemonía de dos compañías
yankis testimonian un pasado de miseria y desesperanza.
Hoy este territorio centra sus esfuerzos en la remodelación del
Hospital Rural Docente Giraldo Aponte Fonseca, donde a partir del
primer trimestre del 2009 se ofrecerán otros servicios, entre ellos
cirugía menor, salón de partos y el de diálisis y hemodiálisis.