La
aprobación del programa El ALMA por el ALBA marcó el segundo día de
sesiones de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.
Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa Martiano
propuso a los diputados materializar la Alternativa Martiana para
América (ALMA), promovida por Chávez, a partir del estudio del
legado de José Martí y los próceres latinoamericanos, con el fin de
integrar también la región en el terreno del pensamiento.
Hart dijo que las ideas de Martí pueden ayudarnos a resolver
muchos de los problemas del mundo actual. En consecuencia propuso
organizar eventos y conferencias; editar textos sobre la vida de los
héroes de América; convocar a instituciones universitarias y
científicas para tales fines; y promover relaciones multifacéticas
con la sociedad norteamericana a partir del ideario martiano sobre
Estados Unidos.
Los diputados acogieron la propuesta y para presidir el Programa
fue elegido el escritor Alpidio Alonso, quien dijo que tenemos el
privilegio de contar en nuestra historia con hombres geniales como
Martí, y es una necesidad trasladar ese legado a los jóvenes como
continuidad de la Revolución cubana y latinoamericana.
En la sesión de la tarde, el doctor Fidel Castro Díaz-Balart,
asesor científico del Consejo de Estado, informó a los
parlamentarios acerca de la nanotecnología y su aplicación en Cuba.
Al intervenir en la Comisión, Abel Prieto, miembro del Buró
Político y ministro de Cultura, destacó la labor de las brigadas
artísticas que se presentaron en los territorios azotados por los
recientes huracanes. Ellas han causado un profundo impacto emocional
en las personas que habían perdido todo y demostraron que se puede
trabajar sin contar prácticamente con recursos ni los medios más
apropiados.
Agregó que esa línea de acción se retomará a lo largo del próximo
año y precisó que varios grupos, junto a instructores de arte,
ofrecerán diversas actividades durante los días de fin de año en las
zonas dañadas por los meteoros.
También llamó la atención sobre la necesidad de fomentar opciones
atractivas de recreación que transmitan los mejores valores de la
cultura cubana y que, escalonadamente, reflejen la diversidad de la
población, sobre todo de los más jóvenes.
En tal sentido destacó la importancia de la programación del
verano pasado, la creación de instituciones como el Maxim Rock, sede
de la Agencia Cubana de Rock, y de las acciones realizadas por el
Instituto Cubano del Libro, en coordinación con la UJC en aras de
fomentar el conocimiento de la literatura tanto cubana como
universal y el crecimiento espiritual para hacer frente a la
banalización y el consumismo.