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El presidente ruso, Dmitri Medvedev, sostuvo hoy que los nexos con
Ucrania se encuentran en su peor momento.
Vuelvo a subrayar en cuanto a las relaciones en su conjunto que
la actual etapa es la peor en los últimos años, lo cual lamento
mucho, aseguró el estadista en entrevista concedida a los
principales canales de televisión del país.
Medvedev subrayó que Kiev no ha hecho nada en los últimos tiempos
para mejorar los vínculos bilaterales.
En relación con una deuda superior a los dos mil millones de
dólares por reiterados impagos del gas suministrado por Moscú,
exhortó a las autoridades ucranianas a honrar sus compromisos.
El jefe del Kremlin dijo a los periodistas que en caso de
continuar el incumplimiento de los pagos podrían aplicarse sanciones
contra la vecina república ex soviética.
Si la parte ucraniana no quiere que su economía choque con
sanciones impuestas por la Federación rusa debe pagar hasta el
último rublo, advirtió.
Es imposible seguir así, que nos paguen todo, agregó enfático.
La corporación estatal rusa Gazprom situó en dos mil 100 millones
de dólares los débitos de Kiev, y reiteró que no se firmarán nuevos
contratos hasta que no se liquiden las facturas pendientes.
Esta situación abre la posibilidad de un corte de las entregas
del hidrocarburo el primero de enero de 2009, lo cual provoca
inquietud en Europa, donde se teme a un segundo capítulo de la
guerra del gas ruso-ucraniana de inicios de 2006.
Ante los impagos crónicos, Moscú redujo apenas en 120 millones de
metros cúbicos el despacho del hidrocarburo, y en respuesta Kiev
robó en solo 24 horas más de 100 millones de esa unidad de medida
del combustible en tránsito hacia Europa.
Este incidente en medio de un crudo invierno provocó un estrés
energético que desestabilizó a todo el Viejo Continente.
La intervención de Medvedev provocó una pronta declaración del
líder comunista ucraniano Alexander Gólub, quien acusó a los
gobernantes de su país como culpables de la tensión existente.
Los nexos entre Kiev y Moscú empeoraron mucho en los últimos
tiempos por la política antirrusa que están aplicando las
autoridades ucranianas, denunció.
El proceder del presidente Víctor Yuschenko y su séquito apunta
en los campos político, económico y diplomático a minar todo lo
positivo que existió en las relaciones antes de que llegaran al
poder en 2005. Tal situación no puede durar mucho tiempo, señaló.
Golub dijo que según sondeos recientes más del 70 por ciento de
los ucranianos muestran una actitud positiva hacia la Federación de
Rusia.