.— Sobrevivientes y
familiares de bolivianos asesinados en una masacre de campesinos en
el departamento de Pando esperaron la navidad con una vigilia para
recordar a las víctimas y exigir justicia.
Los congregados frente a la cárcel de San Pedro, en esta ciudad,
enarbolaron pancartas contra el opositor ex prefecto del amazónico
territorio Leopoldo Fernández, detenido allí como principal acusado
de la matanza de al menos 20 labriegos en las localidades de
Porvenir y Filadelfia.
Esta es la noche buena más triste de nuestras vidas, extrañamos a
los seres queridos ultimados el pasado 11 de septiembre y demandamos
condenas para Fernández y otros cívicos pandinos, señalaron.
Alrededor de dos docenas de ciudadanos montaron desde hace tres
meses carpas en las inmediaciones del penal, donde aseguran
permanecerán hasta que se haga justicia y se sancione a los
responsables.
Mientras, sectores de la oposición recusan a jueces y desatan
campañas mediáticas para desviar la atención de la opinión pública
impactada por la matanza, en aras de lograr la libertad de los
implicados.
Informes de una comisión investigadora designada por la Unión de
Naciones Suramericanas, de la oficina del Defensor del Pueblo, Waldo
Albarracín, y de la ONU, coincidieron en calificar el suceso de
crimen de lesa humanidad y violación masiva de los derechos humanos.
A partir de sus dictámenes dichas entidades demandaron castigo
para los organizadores y ejecutores de la masacre.