Cuando el mundo cristiano celebra el nacimiento de Jesucristo, en
el mismo territorio donde se dice nació el Mesías ocurre una masacre
de Israel sobre el pueblo palestino de la Franja de Gaza.
El espacio Mesa Redonda Informativa de la radio y televisión
cubana se sumó a las múltiples voces que denuncian el genocidio que
comete el régimen sionista sobre el millón y medio de habitantes de
esta región, sometidos a un cruel bloqueo de alimentos y ataques
diarios del ejercito.
La frágil tregua fue rota y en los últimos dos días cinco muertos
y varios heridos dejaron varios ataques aéreos, mientras Israel
incumplió su compromiso de abrir sus pasos fronterizos a la ayuda
humanitaria agravando la situación de miles de personas en peligro
de morir por hambre y frío.
Especialistas cubanos se refirieron a la impasibilidad de las
Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea y otros gobiernos
occidentales ante este panorama, agravado por el conflicto interno
entre las fuerzas palestinas y las manos atadas del mundo árabe.
El escritor portugués José Saramago, Premio Nóbel de Literatura,
lo denunció hoy en su blog al referirse a la hipocresía de una
civilización que festeja la Navidad, y en el mismo territorio donde
se dice nació Jesús la gente sufre y muere por hambre, violencia y
guerras.
A este conflicto no se le avizora una solución, expresaron Elsón
Concepción, del periódico Granma, e Idalmis Brook, del Centro
de Estudios de África y Medio Oriente.
La mantención de la ocupación israelí en Gaza y Cisjordania y su
oposición a un gobierno palestino es el principal obstáculo, sumado
a las tendencias ultraconservadoras en ese país, y el apoyo
estratégico de Estados Unidos al sionismo, entre otros factores.
El panel analizó el conflicto Rusia-Georgia y la alianza que
acaba de establecer esta nación centroasiática con Estados Unidos, y
además se refirió a la situación en Grecia luego de grandes
manifestaciones de estudiantes y jóvenes, las cuales se han
extendido a otros países europeos.
Detonada por la muerte de un joven a manos de la policía, las
grandes huelgas manifiestan el descontento popular y pudiera ser
síntomas de las reacciones a la crisis económica que va asolando al
mundo desarrollado.
Hoy, al cerrar el 2008, el mundo sufre la vergüenza de que 963
millones de personas sufran hambre, 40 millones más que los del año
anterior según datos de la FAO, sobre todo en 22 países altamente
vulnerables por la desnutrición crónica, la dependencia del petróleo
y de la compra en el exterior de sus alimentos.
El análisis del panel expuso como la crisis sistémica del orden
político en el planeta se manifiesta en la recesión extendida, las
crisis ambiental y energética, y sobre todo la alimentaria,
incrementada por el alto costo de los alimentos y la debacle
financiera internacional.