Los habitantes del valle de Viñales, Paisaje Cultural de la
Humanidad, disfrutan hoy de las bondades de la energía fotovoltaica,
eficaz alternativa para preservar los valores naturales de ese
paraje.
Auspiciada por el Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo, empresas francesas y el Sistema Nacional de Areas
Protegidas, la iniciativa beneficia a cerca de un centenar de
familias del Parque Nacional situado en el afamado sitio. Los
lugareños emplean actualmente los paneles solares para iluminar sus
viviendas y realizar los quehaceres domésticos, ventajas que se
extenderán en una segunda etapa a la totalidad de los hogares
situados en el valle.
Mejorar las condiciones de vida de los pobladores del escenario
intramontano es el propósito principal de esa experiencia, que se
inserta con armonía a un entorno, considerado reliquia del
Patrimonio Mundial.
En Pinar del Río se ejecutan unos 20 proyectos del Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo Humano Local, algunos de los
más significativos destinados a mejorar el abasto de agua, afirmó
Leonel Salgado, coordinador principal.
Sobresale entre ellos, agregó, la rehabilitación de las redes de
distribución y el acueducto de esta ciudad, capital de la occidental
provincia.
Trabajos similares se realizan en poblados de Consolación del Sur
y San Diego de los Baños, precisó.
Destaca, además, la reconstrucción y equipamiento de dos centros
destinados a las personas de la tercera edad en Arroyos de Mantua
(noroeste de la Isla), financiados por el Comité Italiano de
Cooperación de la Toscana.
Comentó que dentro de las prioridades para el 2009 figura la
reparación de las casas de abuelos de los nueve municipios más
azotados por los huracanes Ike y Gustav en agosto y septiembre
pasados.