Alarcón intervino en una sesión de las Comisiones Permanentes de
Asuntos Económicos y Constitucionales y Jurídicos de la Asamblea
Nacional del Poder Popular, en el Palacio de las Convenciones de La
Habana.
Señaló que mientras en Cuba se perfecciona tan importante
legislación, en otros países, sacudidos por la crisis económica y
financiera, millones de obreros y gente humilde en general han
perdido sus empleos, pensiones y ayudas del Estado, y son obligados
a salvar a los bancos y corporaciones que los explotan.
En ello radica la diferencia con nuestro sistema social, apuntó
el también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba,
quien precisó que fue un proceso democrático, en el que salieron a
relucir otros temas de interés, como el de las condiciones de
trabajo, la disciplina laboral y la situación del transporte y de la
vivienda.
Por su parte, Alfredo Morales Cartaya, ministro del Trabajo y la
Seguridad Social, explicó que la consulta popular, primero con los
millones de trabajadores cubanos, y después con los diputados en los
territorios, permitió hacer modificaciones y adiciones al texto del
anteproyecto.
Entre estas mencionó la protección por el Estado, hasta que
concluyan sus estudios universitarios o de la enseñanza técnica, los
mayores de 17 años huérfanos de ambos padres, y la ampliación a 15
años del período para seleccionar los cinco de mejor salario, con
vistas a la pensión del trabajador una vez jubilado.