Felicidad y mucha salud en 2009 deseó hoy, para todas las
personas, la cubana Juana Bautista de la Candelaria Rodríguez, quien
con 123 años presuntamente es la más longeva del planeta.
No está en el libro Guinness, pero nació el dos de febrero de
1885, en la finca Santa Rosa, del barrio de Ceiba Hueca, municipio
de Campechuela, provincia de Granma, dice el tomo I, folio 35, del
Registro Civil local, donde la asentaron, por declaración de la
madre, el día 27 de aquel mes.
Entrevistada por la AIN, Candulia, como la llaman familiares y
vecinos deseó para todos el bienestar.
Con voz pausada y clara, la anciana, de piel negra, lamentó la
falta de visión y el desgate físico, que le impide pararse.
Si aquí hubiera otro gobierno, a mí ni me hubieran mirado, opinó
y, con jocosidad cubana, estimó que dirían: "Ah, la vieja esa. Ya
esa está cumplida."
Candulia afirmó que le gusta estar informada y prefiere los
noticieros de televisión, aunque conoció este medio después de 1959,
cuando triunfó la Revolución Cubana.
Hasta entonces, dijo, en el barrio no hubo médico, escuela ni
fluido eléctrico, y ella aprendió "algo" en la comunidad de
Palmarito, con una maestra a quien llamaban Chilita.
Fue la segunda de 13 hermanos; la madre, Cecilia Rodríguez, murió
centenaria, y el padre a los 96 años; los dos primeros hijos
fallecieron pequeños y el otro, Eleduvildo Cabrera, vive aún.
La atienden un geriatra, un médico general integral y una
enfermera, y explicó su larga existencia por el aire puro del campo,
alimentación rica en viandas y carnes, y "el corazón desde siempre
repleto de amor" para los semejantes.