Obras sociales de la gastronomía, los servicios personales,
técnicos y del hogar, quedaron inauguradas en la ciudad de Pinar del
Río, la más occidental de Cuba, como homenaje al aniversario 50 del
triunfo de la Revolución.
Marino Murillo Jorge, ministro de Comercio Interior, visitó las
unidades, a cuya ambientación se sumaron artistas y artesanos, en un
esfuerzo por aportar mayor belleza a la capital del territorio,
dentro del contexto de la recuperación tras el azote de dos
huracanes.
El titular insistió en el cumplimiento de las normas técnicas de
expendio y en la calidad de los productos, en los restaurantes,
cafeterías y otras entidades, que integran la reanimación de la
ciudad.
Sobresalen los establecimientos El Marino, especializado en
platos con especies del mar; dos dedicados a comidas criollas y de
ofertas a partir del huevo y El Aguila de Oro, obra de la
gastronomía de una arquitectura de principios del siglo anterior.
Los pinareños dispondrán también de instalaciones de servicios
personales, técnicos y del hogar, como un moderno lavatín, zapatería
y la nueva plaza de los artesanos, en una de las zonas más céntricas
de la localidad.
A más de 140 kilómetros de La Habana, la capital de Pinar del Río
se distingue por sus techo tejados, arquitectura ecléctica, fábricas
emblemáticas como la de tabaco y la Guyabita del Pinar, licor único
de su tipo en el mundo y por la hospitalidad de sus moradores.