Los apicultores de la provincia cubana de Ciego de Ávila
cubrieron las necesidades de nuevos enjambres para el actual año, al
obtener más de tres mil abejas reinas en su centro genético
especializado en ese espécimen.
Debido al aporte de sus trabajadores, la provincia tiene más de
seis mil 300 colmenas y crea condiciones para incrementar la cifra
en otras 700 el próximo año.
La institución se distingue nacionalmente al poseer todos los
requerimientos técnicos y lograr excelentes abejones, con los cuales
garantiza para este y otros territorios colmenares de mayor
vitalidad y productividad.
Solamente cuatro trabajadores son los encargados de explotar el
establecimiento, el primero de su tipo surgido en Cuba en los
primeros años de la década de 1980, que sirvió de modelo para fundar
otros similares.
El colectivo sobresale por el constante mejoramiento genético de
los núcleos de fecundación, lo que se traduce después en el
reemplazo con reinas jóvenes de al menos las dos terceras partes del
total de apiarios de la provincia.
La sustitución oportuna de las "soberanas" se revierte
rápidamente en mayores acopios del dulce alimento, vital en la
elaboración de medicamentos, cosméticos y como rubro exportable de
altos ingresos para la economía nacional.
Se prevé instalar otra estación genética igual en el norteño
municipio de Chambas con vistas al desarrollo de la rama apícola de
la provincia de Ciego de Ávila, la cual fue muy afectada por los
huracanes Gustav, Ike y Paloma.