Nuestra nación es la única donde el país más poderoso del planeta
se empeña en fomentar la disolución, los vicios y las desobediencias
sociales, advirtió Alarcón en un acto de la Fiscalía General de la
República y del Tribunal Supremo Popular por su aniversario 35,
realizado en el cine Astral.
Aclaró que el Socialismo no puede convivir con esas inmoralidades
que, aunque no sean comparables en su magnitud a las predominantes
en el mundo, tenemos que erradicarlas, porque en ello nos va la
continuidad de un proyecto que se remonta a los orígenes de la
nación cubana.
Reiteró sus denuncias de prevaricación sobre
los cinco cubanos
presos en cárceles norteamericanas y condenados a excesivas penas
por monitorear a organizaciones contrarrevolucionarias, radicadas en
el sur de la Florida con la anuencia de las autoridades
estadounidenses.
Insistió en las arbitrariedades en el proceso contra
Antonio
Guerrero,
Fernando González,
Gerardo Hernández,
Ramón Labañino y
René González, a los cuales la Corte de Apelaciones del XI Circuito
de Atlanta denegó en septiembre pasado las solicitudes de
reconsideración del caso.
En el acto recibieron reconocimientos los fundadores del sector y
uno especial le fue entregado a Manuel Urrutia Bernal, actual juez
en la Ciudad de La Habana, por sus 50 años de labor. Alarcón, Pedro
Sáez, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en
la capital, María Esther Reus, ministra de Justicia, Juan Escalona,
fiscal general de la República y Rubén Remigio Ferro, presidente del
Tribunal Supremo Popular, felicitaron a los homenajeados.
Así celebraron jueces y fiscales cubanos la creación, el 23 de
diciembre de 1973, de la Fiscalía General de la República y del
Tribunal Supremo Popular, en coincidencia con el aniversario 132 del
nacimiento del Mayor General del Ejército Libertador, el jurista
Ignacio Agramonte y Loynaz. (P.L)