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La entrada en servicio operacional de un nuevo regimiento de misiles
Topol-M emplazados en plataformas móviles confirma la voluntad rusa
de fortalecer el segmento disuasorio estratégico de su sistema
defensivo, informó una fuente militar.
Una nota de prensa de las Tropas Coheteriles Estratégicas (TCE)
aseguró que la unidad fue desplegada en la provincia de Ivanovo, 300
kilómetros al nordeste de Moscú.
En enero de 2008 la Federación rusa tenía en plena disposición
combativa 48 cohetes de este tipo instalados en lanzaderas
motorizadas sin equivalente en el planeta.
Los Topol-M fueron diseñados en el Instituto Termo Técnico de
Moscú para emplazarlos en silos terrestres o en plataformas móviles
y están alimentados con combustible sólido en sus dos primeras
etapas y líquido en la tercera.
Fuentes especializadas señalan que este armamento no puede ser
neutralizado por ninguna defensa antimisil del mundo actual porque
su cabeza atómica se divide en varias autónomas de reentrada
múltiple.
Esta característica le permite realizar maniobras evasivas en su
avance hacia el objetivo y eludir cualquier fase del interceptor
final.
Posee otras contramedidas como decodificadores y la ojiva nuclear
está provista de escudos contra radiaciones, interferencia
electromagnética u otra alteración física, lo cual imposibilita la
maniobra de intercepción, incluida la evasión de un disparo láser.
Al utilizar combustible sólido, puede mantenerse en alertas
prolongados y ser disparado en minutos, lo cual representa para
Rusia un medio capaz de dar respuesta inmediata a cualquier ataque
atómico.
El jefe de la Aviación Estratégica, Pavel Androsov, en tanto,
informó que en 2009 se realizará una modernización profunda de este
tipo de bombarderos.
Los Tu-160, Tu-95MS y Tu-22M3 serán dotados de nuevos
dispositivos de puntería, tendrán más autonomía de vuelo y contarán
con armamento más moderno, explicó el general.
Su edad se aproxima a 15 años, pero aún les queda una larga vida,
expresó.
En 2008 unos 60 aviones de combate y más de 15 cisternas volantes
realizaron patrullaje en zonas remotas, realizaron un centenar de
lanzamientos de misiles y simularon una treintena de combates,
concluyó el jerarca militar.