Cuba prosigue hoy su estrategia de recuperación en el sector
agroalimentario tras el paso de tres huracanes, a la vez que aspira
disminuir las importaciones en esta esfera para 2009.
En la sesión de trabajo de la Comisión Agroalimentaria de la
Asamblea Nacional del Poder Popular presidida por el ministro de la
Agricultura, Ulises Rosales, se conoció que el país perdió 678 mil
toneladas de cultivos varios y más de 500 casas de cultivos y
semilleros, entre otros daños tras el paso de los meteoros.
Como medida de urgencia para la recuperación, se sembraron 30 mil
hectáreas en la campaña de invierno, a la vez que prosigue el
rescate de los equipos de riego severamente dañados.
El director de la Unión Nacional Porcina, Norberto Espinosa,
explicó a los diputados que los huracanes provocaron daños a 68
granjas y 110 mil animales fueron afectados, de ellos, murieron mil
500 reproductoras.
No obstante, se estima alcanzar al cerrar el año en curso 164 mil
toneladas de carne a pesar de los estragos de los fenómenos
naturales y para 2009 esperamos llegar a la cifra de 80 mil
toneladas, precisó Espinosa.
El presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños,
Orlando Lugo Fonte, expresó que a despecho de los eventos
climatológicos ocurridos, el país está en condiciones de dar un
salto en la ganadería.
Lugo destacó el papel del campesinado cubano en el proceso de
recuperación de la isla caribeña e hizo un llamado al ahorro de
recursos, entre ellos el pienso.
Exhortó a buscar alternativas para disminuir las importaciones en
esta esfera.
El máximo responsable de la Dirección Nacional de Ganadería,
Mario Pérez, explicó a los parlamentarios que tras el paso de los
huracanes fueron contabilizada más de dos mil vaquerías dañadas y en
breve tiempo se recuperaron mil 412.
A pesar de las pérdidas, el sector ganadero aspira a crecer para
2009 en un seis por ciento en la producción de leche y carne, afirmó
Pérez, quien adelantó que se redoblarán los esfuerzos para sustituir
en gran medida las importaciones de leche en polvo y carne de res en
pie.