La Fiscalía y los Tribunales Populares son entidades sagradas
para la Revolución, para la lucha diaria por su defensa e integridad
y en aras de cumplir la legalidad socialista, aseguró hoy Ricardo
Alarcón, presidente del Parlamento cubano.
Necesitamos desarrollar la cultura política y jurídica, y el
apego a la legalidad y al orden como parte de la batalla de ideas,
aseveró Alarcón durante el acto central por el aniversario 35 de la
creación de ambas instituciones.
Recordó que fue un 23 de diciembre cuando se crearon en Cuba las
entidades del Ministerio de Justicia, en coincidencia con la fecha
del natalicio del Mayor General de las guerras de independencia
contra el colonialismo español, Ignacio Agramante.
Entre las peculiaridades del caso cubano, afirmó el presidente de
la Asamblea Nacional, hay una que no se repite en ningún otro país,
y es que Estados Unidos trata de destruirnos y es el que desata la
guerra económica e impone un bloqueo genocida contra Cuba.
Promueve el terrorismo, la indisciplina social y la ilegalidad,
porque así está recogido en la Ley Helms Burton, un insulto a los
principios del derecho internacional, especificó el parlamentario.
Insistió en que la idea del orden jurídico, de la
constitucionalidad y el debate parlamentario para buscar soluciones
en medio del debate, fomenta la voluntad democrática de hacer las
leyes con y para el pueblo.
Alarcón detalló que "estamos en vísperas de la sesión de la
Asamblea Nacional, en la cual -entre otras cosas- debemos examinar
el proyecto de Ley de Seguridad Social, en la que todos han
participado".
Vamos a discutir ese proyecto de ley como parte de la promoción
de la cultura política y la democracia de nuestro pueblo, como parte
del esfuerzo para perfeccionar la sociedad y enfrentar el delito y
la indisciplina, subrayó.
"Creo justo recordar un día como hoy a cinco cubanos
antiterroristas, presos en cárceles estadounidenses. Ellos son un
ejemplo muy cercano de la diferencia entre la legalidad y la
ilegalidad, entre el derecho y la arbitrariedad", recalcó.
Ramón Labañino,
Gerardo Hernández,
Fernando González,
Antonio Guerrero y
René González, conocidos internacionalmente como
Los Cinco, fueron arrestados en la nación norteamericana
mientras recopilaban información sobre planes terroristas
organizados en Miami contra Cuba.