En la ceremonia, realizada en la Empresa Militar Industrial
Grito de Baire, fueron concedidos diplomas de reconocimiento a
fundadores de la Unión, así como un diploma de felicitación dedicado
al colectivo de trabajo por sus dos décadas de labor ininterrumpida
firmado por el miembro del Buró Político y ministro de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias (FAR), general de cuerpo de ejército Julio
Casas Regueiro.
La industria militar cubana es fruto del desarrollo de las FAR y
sus acciones tienen relación directa con el arte militar histórico
de la nación que proviene desde las primeras luchas independentistas
pasando por el Ejército Rebelde en la Sierra y por la experiencia
adquirida durante los años de Revolución, resaltó el general de
brigada Salvador Pardo Cruz, director general de la Unión de la
Industria Militar, quien tuvo a su cargo las palabras centrales del
encuentro.
Pardo Cruz destacó el papel de la Unión en el cumplimiento de la
Tarea Triunfo en la modernización del armamento, por
lo que expresó su agradecimiento a todos los trabajadores, tanto
militares como civiles, que han colaborado en esta importante
misión.
Estuvieron presentes en el acto los generales de brigada Efrén
Aparicio Benavides, segundo jefe de la Dirección Política de las FAR
y Luis Pérez Róspides, fundador y primer director de la Unión.
La Unión de la Industria Militar cubana, que cuenta con 12
empresas militares industriales, siete centros de investigación y
desarrollo y dos centros de servicios científico-tecnológicos, tiene
sus antecedentes directos en las bases de reparaciones generales que
se encargaron de la reparación y mantenimiento de la técnica de
combate desde los años 60 hasta la fundación de la Unión en 1988.