Acto por el Día del Educador

Formadores de revolucionarios

Ronald Suárez Rivas

PINAR DEL RÍO.— El hecho de llevar la luz de la enseñanza hasta el rincón más apartado vuelve a ser una conquista de la educación cubana, a 47 años de que la Isla se proclamara territorio libre de analfabetismo.

José Ramón Fernández y Ena Elsa Velázquez reconocieron a trabajadores destacados del sector.

Esta vez, el mérito consiste en hacer realidad el curso escolar, a pesar de la enorme devastación causada por el impacto de varios huracanes, en cuyo inventario se incluyen daños en centros de enseñanza de casi todo el país.

Por ello, como en aquel diciembre de 1961, la celebración del Día del Educador devino reconocimiento a quienes ejercen el magisterio en las más duras circunstancias.

En el acto conmemorativo, efectuado en esta ciudad, Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación, destacó que aun cuando no se ha podido rehabilitar un grupo importante de escuelas, la totalidad de los estudiantes reciben clases gracias a la dedicación y el esfuerzo de los trabajadores de ese sector, y a la ayuda de muchas familias cubanas.

Señaló que más de 500 aulas funcionan actualmente en viviendas, y que otro número considerable lo hace en locales cedidos por organismos, hasta tanto se complete la recuperación de la infraestructura dañada.

La ministra expresó que a lo largo de todo el país se han tomado medidas para que las afectaciones a los planes de estudio sean mínimas y de esa manera garantizar la calidad del curso escolar.

José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, Lázara Mercedes López Acea, miembro del Secretariado del Partido, Olga Lidia Tapia, su primera secretaria en la provincia, y el comandante del Ejército Rebelde, Julio Camacho Aguilera, presidieron entre otros invitados, el acto donde se entregaron reconocimientos a trabajadores destacados, por su aporte a la formación de las nuevas generaciones.

Entre ellas la Orden Frank País de Segundo Grado y la Medalla José Tey —ambas condecoraciones otorgadas por el Consejo de Estado— a cuatro docentes de la provincia.

Ena Elsa Velázquez reconoció el papel de los educadores como sostén de la memoria histórica y de la dignidad nacional. "Los maestros somos revolucionarios formadores de revolucionarios", afirmó.

Destacó también los resultados alcanzados en Pinar del Río, y elogió el papel desempeñado en la recuperación. De las 627 escuelas que fueron dañadas en la provincia, se han rehabilitado 314, y antes de que termine el año se espera incorporar otras 51 que resultaron con derrumbes totales.

Este hecho permitirá el retorno a sus aulas de un número significativo de estudiantes que hoy reciben clases gracias a las más variadas alternativas, entre ellos más de 1 400 que lo hacen en casas de familias.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir