Washington, 22 de diciembre (PL).— El Programa Conjunto de
Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), tiene entre sus mayores
logros el haber incluido a la epidemia en la agenda política
mundial, destaca un editorial de la revista The Lancet.
Al hacer un recuento sobre los 11 años de labor del organismo, el
informe resalta también que ONUSIDA fue capaz de aumentar los fondos
destinados a la lucha contra la dolencia y de incluir a otras
organizaciones no gubernamentales en todo el trabajo realizado.
Sin embargo, algunos expertos consultados por la prestigiosa
publicación indican que ONUSIDA ha mantenido una actitud pasiva
hacia los programas basados sólo en la ideología y no en la
evidencia científica, y tampoco ha hecho mucho por defender los
derechos de los grupos considerados de riesgo, como los
homosexuales.
Otros especialistas, incluido Peter Piot, director de la agencia
por más de una década, resaltaron que el mayor error cometido fue el
de no priorizar la prevención desde los inicios de la pandemia, algo
que si se logró más tarde.
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA fue
creado en 1994 y comenzó a funcionar en enero de 1996 con la
aplicación de políticas y prioridades encaminadas a reducir los
niveles de infectación en la población.
Asimismo ha trabajado con fuerza para lograr el Objetivo de
Desarrollo del Milenio sobre el VIH/SIDA que pretende detener y
hacer retroceder la propagación de la epidemia para 2015.
Para ello elabora estrategias basadas en un acceso mayor a los
servicios de prevención del VIH, así como al tratamiento, atención y
al apoyo en materia de salud.
A partir del próximo 1 de enero de 2009, ONUSIDA estrena un nuevo
director, el doctor Michel Sidibé, quien hasta su nombramiento se
desempeñaba en los cargos de subdirector ejecutivo del organismo y
secretario general adjunto de las Naciones Unidas.