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Los presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Belarús, Alexander
Lukashenko, corroboraron hoy el buen estado de las relaciones
bilaterales y la voluntad de avanzar hacia un afianzamiento de los
vínculos.
Las relaciones de asociación estratégica entre Moscú y Minsk
continúan fortaleciéndose y muestra de ello fue el nuevo encuentro
en el Kremlin entre los mandatarios, subrayó la secretaria de
prensa, Natalia Timakova.
Medvédev y Lukashenko analizaron diversos aspectos de los nexos
bilaterales y definieron los principios para los suministros y pagos
del gas ruso suministrado a Minsk.
Los jefes de Estado acordaron los mecanismos de trabajo en esta
esfera respecto a Belarús para el próximo año, precisó Timakova.
El representante bielorruso en las negociaciones con Gazprom
aseguró que consensuaron una tarifa en condiciones totalmente
admisibles por nuestra parte, sin aludir los montos y otros detalles
de las tratativas.
Sobre el tema, Lukashenko advirtió tras sus pláticas con Medvédev
que su país no tiene intención de pedir nada a Rusia y aclaró que
todas las cuestiones entre ambos países son solubles.
Dijo responder a insinuaciones difundidas en los últimos tiempos
por el mundo en cuanto a que Belarús se arrastra de rodillas hacia
el Kremlin para pedir algo.
Puedo anunciar oficialmente que no vamos hoy a pedir nada en lo
absoluto, aseveró el mandatario bielorruso.
Reiteró que no existen problemas de ninguna índole que impida
resolver los problemas en interés de Belarús y de Rusia.
Lukashenko destacó al mismo tiempo el carácter estratégico de las
relaciones entre ambos países y calificó a Rusia de aliado de primer
orden y estado hermano. Guste o no, partiremos de esas posiciones y
actuaremos en esa dirección, afirmó.
El jefe de Estado señaló que 2008 fue un año difícil para los dos
países, pero se lograron resultados tangibles en la esfera
económica, en tanto en otras no afloraron problemas, apuntó.
Medvédev compartió esos puntos vistas, aunque resaltó el nivel
estable en la dinámica de crecimiento del intercambio comercial y
llamó a recibir el nuevo año con optimismo en las relaciones
ruso-bielorrusas.