.— Varios estadounidenses
presentaron una demanda colectiva contra el Departamento de Defensa
por falta de atención médica a veteranos de guerra con padecimientos
postraumáticos, señaló hoy el periódico The Philadelphia Inquirer.
Según la queja publicada en el rotativo, el Pentágono negó de
manera ilegal beneficios médicos por discapacidad a los ex soldados
de Iraq y Afganistán que sufren síndrome de estrés postraumático.
De acuerdo con la demanda, el Ejército incumplió con sus propias
normas al negarle estos servicios e indemnizaciones a los veteranos.
Por otra parte, el almirante Michael Mullen, jefe del Estado
Mayor Conjunto, expresó que el Pentágono podría enviar unos 30 mil
soldados estadounidenses a Afganistán para el próximo verano,
indicaron medios de prensa.
Según el alto oficial estadounidense, con ese aumento el número
de uniformados alcanzaría los 60 mil, la estimación más grande de
refuerzos potenciales insinuada nunca antes.
En opinión de Mullen, todo aumento en este sentido estaría
directamente vinculado con el nivel de fuerzas en Iraq, donde los
comandantes de Estados Unidos están reduciendo tropas.
El incremento incluiría fuerzas de combate, elementos de
aviación, apoyo médico y asuntos civiles, precisó Mullen.
El presidente electo estadounidense, Barack Obama, tiene previsto
terminar la contienda en la nación del Oriente Medio en los 16 meses
posteriores al 20 de enero de 2009, cuando asumirá la presidencia.
Sin embargo, Obama ha reiterado que pretende intensificar la
guerra en Afganistán.
De acuerdo con datos oficiales, el 2008 ha sido el más mortal
para las fuerzas norteamericanas en la nación centroasiática desde
la invasión de 2001.
Mientras, Estados Unidos vive la más severa crisis económica en
los últimos 80 años, desde la Gran Depresión de los años 30 del
siglo pasado.