.— Con la declaración de
Bolivia como país libre de analfabetos se abren nuevas perspectivas
para el fin de la exclusión social y el desarrollo nacional, aseguró
hoy el ministro de Educación, Roberto Aguilar.
El pasado 20 de diciembre, fecha en la cual se oficializó la
expulsión del flagelo, tuvo lugar uno de los principales
acontecimientos de nuestros 183 años de vida republicana, señaló el
funcionario en declaraciones a la televisión estatal.
De acuerdo con el ex rector de la Universidad mayor de San
Andrés, resultaron beneficiadas personas tradicionalmente
discriminadas, entre ellas las residentes en áreas rurales y las
mujeres.
La mayoría de quienes dejaron de ser iletrados pertenecen a
dichos sectores, apuntó.
Para Aguilar, la alfabetización y las acciones que le seguirán
constituyen además una base sólida para impulsar el avance económico
de Bolivia y con ello un camino para erradicar la pobreza.
El proceso educativo dejará de ser extraordinario y será
permanente, en aras de hacer avanzar a la nación, agregó.
Según el otrora vicepresidente de la Asamblea Constituyente, la
preocupación del presidente Evo Morales y la solidaridad
incondicional de los gobiernos cubano y venezolano hicieron posible
que 823 mil ciudadanos aprendieran a leer y a escribir.
Ahora miramos a la post-alfabetización y a nuestra ayuda para
declarar a otros países de la región libres de iletrados, expuso.
Bolivia se convirtió en la tercera nación latinoamericana capaz
de vencer a la ignorancia, después de Cuba (1961) y Venezuela
(2005).