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Al menos tres personas murieron hoy y otras siete resultaron heridas
por la explosión de un artefacto dinamitero dentro de un ómnibus en
una zona céntrica de la ciudad sureña afgana de Ghazni, capital de
la provincia homónima, informaron fuentes oficiales.
El jefe de policía de Ghazni, general Mohammad Zaman, explicó a
medios informativos que la detonación de la bomba ocurrió en un área
situada entre un hotel gubernamental y el departamento de
Información Cultural.
Los explosivos, que ocultaba bajo su ropa el atacante, estallaron
cuando descendía del vehículo y ocasionaron la muerte al chofer y
dos transeúntes.
Mientras, un soldado británico de la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, murió la
víspera en el sur de Afganistán, informó la organización militar en
un comunicado sin especificar las circunstancias del suceso.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña confirmó en
Londres que uno de sus soldados murió durante una explosión en
Laskargah, la capital de la conflictiva provincia sureña de Helmand.
Seis soldados británicos perdieron la vida en Helmand en los
últimos 10 días.
Un total de 131 militares británicos fallecieron desde que
comenzó la invasión y ocupación de esta nación islámica
centroasiática, en octubre de 2001.
El mando de Gran Bretaña cuenta con más de ocho mil soldados
expedicionarios en Helmand, una de las provincias con mayor
presencia de los rebeldes afganos.
Unas cinco mil personas perdieron la vida durante este año a
causa de la violencia en territorio afgano, de las que más de dos
mil eran civiles, según cifras de la ONU.