La digitalización de los fondos musicales del patrimonio
inmaterial del país tuvo notable impulso durante el año 2008,
destacó hoy aquí Laura Vilar, directora del Centro de Investigación
y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC).
La musicóloga refirió a Prensa Latina la exhaustiva labor de
rescate y salvaguarda a través de la cibernética de un conjunto de
cintas magnetofónicas, discos de pasta, negativos fotográficos,
diapositivas a color y fotogramas en blanco y negro de incalculable
valor patrimonial.
También se transcribieron y editaron digitalmente 385 partituras
del archivo de grabaciones in situ del patrimonio inmaterial de Cuba
y del Caribe, atesoradas en los archivos del CIDMUC.
Otros tesoros llevados a la multimedia fueron los textos Dos
danzas cubanas y Serenata, del laureado compositor Harold
Gramatges, recientemente fallecido en esta capital y los debates de
talleres y simposios del Cubadisco 2008, el certamen más
trascendente de la industria fonográfica del país.
Vilar resaltó los mil 512 libros escaneados y 60 larga duración
digitalizados de importantes colecciones de los fondos del CIDMUC
destinados a la Biblioteca y Fonoteca Digital de esa institución, un
centro de probable referencia para la musicología de esta isla y el
Caribe.
Cuba fue elegida este año miembro del Comité Intergubernamental
para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO
y junto a Venezuela, Paraguay y otros nueve países, tiene la misión
en los próximos cuatro años de promover los objetivos de la misma.
Dentro de esa convención se protegen las tradiciones y
expresiones orales (incluido el idioma), artes (como la música
tradicional, la danza y el teatro), los usos sociales, rituales y
actos festivos.
También los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y
el universo y las técnicas artesanales tradicionales, entre otros.
El CIDMUC trabaja directamente en la protección y salvaguarda de
todo lo relacionado con el patrimonio musical del país