CINCO PALMAS, Granma, 18 de diciembre.— Un monumento erigido a
tres campesinos que ayudaron a expedicionarios del yate Granma, en
diciembre de 1956, fue develado hoy en esta comunidad de la Sierra
Maestra, en el oriente de Cuba.
Las esculturas de bronce fueron inauguradas en el acto
conmemorativo por los 52 años del reencuentro en esta localidad de
los grupos rebeldes bajo el mando de Fidel Castro y su hermano Raúl,
dispersos después del ataque sorpresivo sufrido en Alegría de Pío,
tras el desembarco.
Esculpidas a tamaño natural, las estatuas representan a los
campesinos Ramón (Mongo) Pérez, Adrián García y Severo Pérez,
quienes protegieron y alimentaron a los insurgentes hasta la
reunificación de sus dos principales jefes, la noche del 18 de
diciembre de 1956.
Caracterizado por la naturalidad y movimiento de las figuras, el
conjunto escultórico fue modelado por los artistas Wilfredo Milanés,
Ramón Cisneros y Michael Cabrera, y sustituyó a uno similar
fabricado de acero y hormigón.
Decenas de estudiantes, agricultores y vecinos de Cinco Palmas,
situado en el municipio de Media Luna, asistieron a la ceremonia, en
la cual declamaron poemas y entonaron canciones patrióticas
alegóricas a la histórica fecha.
Norberto Allegues, presidente de la Asociación de Combatientes de
la Revolución Cubana en el municipio, subrayó que la reunión
significó la reorganización del incipiente Ejército Rebelde, lograda
gracias al abrigo y la guía ofrecidos por los montunos de la zona.
Afirmó que, con la misma fidelidad y nobleza de aquellos
campesinos y la fe en la victoria de los guerrilleros, los cubanos
defienden la Revolución y continúan el reclamo de libertad para Los
Cinco antiterroristas de la Isla prisioneros políticos en los
Estados Unidos. (AIN)