El foro digital permanente, "Finlay, verdadero descubridor del
agente transmisor de la Fiebre Amarilla", disponible en el
sitio Web de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey,
brindará este sábado 20 de diciembre, de 9:00 a.m. a 12 m., una
nueva oportunidad para el intercambio con reconocidos estudiosos de
la vida y la obra de Carlos J. Finlay.
Esta propuesta al conocimiento y a la participación que auspicia
la casa natal del insigne científico, adquiere esta vez un carácter
especial, por constituir la última actividad importante que la
institución organiza en el año en que se celebran el 175 natalicio
de Finlay, y el centenario del homenaje que se le tributara en la
Academia de Ciencias por sus nobles servicios prestados a la
humanidad, ocasión en la que, además, fue declarado "Oficial de la
Legión de Honor", título conferido por el Ministro de Francia.
El foro interactivo fue convocado por primera vez en agosto del
2007, y desde entonces permanece abierto a interrogantes, criterios
y curiosidades en torno al más universal médico cubano, cuya fecha
de nacimiento, ocurrido un 3 de diciembre de 1833 en la entonces
Puerto Príncipe, fue escogida para celebrar el Día de la Medicina
Latinoamericana, además de la cubana.
Carlos J. Finlay debió afrontar la polémica desde que presentó la
tesis de su más trascendental aporte científico en 1881, incluidas
mofas, así como la descalificación de contrapartes norteamericanas,
hasta que la cuarta comisión que desde Estados Unidos viniera a
comprobar la teoría finlaísta, en el contexto de la intervención de
ese país en Cuba, aceptara la veracidad de la misma.
A pesar de todo, el presidente de esta última comisión, Dr.
Walter Reed, con apoyo oficial de sus coterráneos, pretendió
adjudicarse el descubrimiento, hecho que actualmente puede
advertirse al analizar la visión que sobre el tema brinda la
enciclopedia Encarta.
La comunidad internacional, sin embargo, ha reconocido como
verdadero descubridor del agente transmisor de la Fiebre Amarilla a
Carlos J. Finlay, quien fue nominado en tres ocasiones al Premio
Nobel, y ha sido considerado por la UNESCO, uno de los seis
microbiólogos más destacados de la historia, junto a Leeuwenhoek,
Pasteur, Koch, Mechnikov y Flemming.