Más de 23 mil pinareños recuperaron la visión como parte de la
Operación Milagro, en marcha en la más occidental provincia cubana
hace unos dos años y considerada una revolución en la atención
oftalmológica.
Con su aplicación se facilita el acceso a novedosos diagnósticos
y tratamientos quirúrgicos, los cuales aseguran una evolución
exitosa de los pacientes, según especialistas.
Hasta el momento el indicador de complicaciones reportadas está
por debajo del cinco por ciento, inferior a los registros
internacionales, en tanto suman 12 las patologías atendidas en esta
porción del país.
Entre esas cirugías sobresalen la catarata, el defecto
refractivo, estrabismo, retinosis pigmentaria, pterigium y glaucoma.
La Operación Milagro comenzó aquí en 2006 y en sus inicios fue
realizada una pesquisa activa en un amplio segmento poblacional
proclive a los padecimientos visuales.
Hasta los sitios más apartados del territorio viajaron galenos y
técnicos con el propósito de examinar a los pobladores en sus
hogares.
Posteriormente destinaron siete unidades para efectuar las
operaciones en hospitales y policlínicas de Pinar del Río, y se
inauguró en el Abel Santamaría a principios de 2007 el Centro
Oftalmológico, con la consiguiente influencia en el
perfeccionamiento de esos servicios.
Integrado por consultas, unidad quirúrgica y sala de
hospitalización de tecnología de avanzada, el programa constituye
símbolo de la medicina cubana, aplicado también en Venezuela,
Bolivia y otras naciones hermanas.