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Complot frustrado y zapatos contra Bush dominan política en Iraq

BAGDAD, 18 de diciembre (PL).— La detención de oficiales que pretendían reactivar el ilegalizado Partido Baas y expresiones de solidaridad con el periodista que lanzó sus zapatos el presidente norteamericano, George W. Bush, dominaron hoy el panorama político en Iraq.

Al menos 23 oficiales del Ministerio del Interior, con rangos desde teniente hasta brigadier general, fueron arrestados bajo sospechas de pertenecer al grupo Al-Awda (El Regreso), considerado heredero del Partido Baas del depuesto presidente Saddam Hussein.

El vocero de la referida cartera, mayor general Abdul Karim Khalaf, descartó por el momento que se trate de un complot para dar un golpe de estado, como especularon algunos medios, aunque confirmó que se trata de una red que trataba de rehabilitar la militancia del Baas.

Esa agrupación, con predominio de la minoría sunnita iraquí, fue desarticulada y proscripta después de la invasión militar encabezada por Estados Unidos en marzo de 2003, y sus miembros fueron impedidos de ocupar puestos públicos o empleos en instancias estatales.

Sin embargo, a comienzos de este año el gobierno encabezado por chiítas promulgó una ley que permitía a los antiguos miembros de Baas retornar a la vida pública, y muchos de los militantes sin altos cargos ingresaron a dependencias como el Ministerio del Interior.

La captura de los uniformados ocurrió en un momento en que se recrudecen los debates y las tensiones políticas de cara a las elecciones provinciales previstas para enero.

Entretanto, en Bagdad y otras ciudades del interior como Faluja, en la provincia de Al-Anbar, continuaron este jueves los llamamientos al gobierno del primer ministro, Nouri Al-Maliki, para que excarcele al reportero Muntadhar al-Zaidi del canal satelital Al-Baghdadia.

Al-Zaidi lanzó sus zapatos a Bush el domingo mientras ofrecía una rueda de prensa junto con Al-Maliki, y desde entonces permanece preso bajo cargos de insultar al jefe del gobierno, por lo que pudiera condenársele a un máximo de hasta 15 años de cárcel, según estimados.

Cientos de estudiantes se concentraron en el campus de la Universidad de Bagdad, en el norte de la ciudad, y tomaron las calles del distrito oeste de Ameriya, para exigir su liberación y condenar lo que consideraron una postura sumisa del ejecutivo.

También alumnos de la Universidad de Diyala, en la ciudad de Baquba, portaron vallas, carteles, banderas para reclamar la excarcelación del que calificaron de honorable iraquí.

El tema provocó un cisma en el seno del parlamento iraquí, cuyo jefe, Mahmoud al-Mashhadani, amenazó con renunciar tras vincularse el asunto con el debate en torno a un documento que regulará el estatus y la salida de las tropas extranjeras del país hasta mediados de 2009.

Según el parlamentario Mahmoud Othman, muchos diputados creen injusto mantener a Al-Zaidi tras las rejas mientras se discute la inmunidad para militares foráneos en el territorio nacional.

 

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