Maestros mexicanos de los estados de
Guerrero, Puebla y Morelos mantienen hoy protestas contra la Alianza
por la Calidad de la Educación (ACE), pacto que consideran
privatizador y lesivo para la enseñanza pública.
Exigen a los gobiernos locales que cumplan con los compromisos
contraídos con el sector en octubre último, tras la culminación de
un paro laboral que mantuvieron desde agosto.
Entre ellos, las autoridades prometieron otorgar cerca de 80
plazas a maestros egresados de instituciones normalistas, sin
embargo, ahora dijeron que las entregarán vía examen de oposición.
Por otra parte, instaron a que se investigue el desvío de más de
mil quinientos millones de pesos, unos 114 mil dólares, del Plan de
Previsión Social, que según el líder magisterial de Guerrero, Jorge
García, se utiliza para cubrir el déficit del gobierno estatal.
En el estado de Puebla, los docentes demandaron que sean
reconocidos los comités seccionales que integran disidentes del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Asimismo, en Puebla, el gremio de maestros firmó una convocatoria
para la realización de un foro donde se presenten propuestas con
miras a construir un nuevo proyecto educativo que responda a la
verdadera calidad de la enseñanza en México, una educación que sea
incluyente.
Hoy el Movimiento Magisterial de Bases marchará contra el despido
de cerca de 70 compañeros, y demandarán la anulación de la ACE.
Ese convenio fue acordado entre el presidente, Felipe Calderón, y
la dirigente del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la
Educación, Elba Esther Gordillo.
Aseguran los educadores que la mayoría de sus puntos llevan un
trasfondo privatizador como el nuevo sistema de evaluación de
entrega de plazas por la imposición de exámenes estandarizados que
no toman en cuenta la asimetría social imperante en México.