.— La firma de seguridad
norteamericana Blackwater podría perder su licencia para operar en
Iraq, tras varios escándalos que la involucran, entre ellos una
matanza de civiles, reveló hoy el diario Washington Post.
Un informe del Inspector General del Departamento de Estado,
citado por el periódico, recomienda al gobierno cancelar su contrato
con la compañía.
De concretarse la medida, las autoridades tendrían que buscar una
nueva protección para sus diplomáticos en Iraq, agrega.
Cinco guardias de Blackwater son procesados bajo los cargos de
homicidio involuntario tras matar a 17 civiles iraquíes en Bagdad,
el 16 de septiembre último.
Luego de ese caso, Washington se vio obligado a revisar el status
y las misiones de las compañías de seguridad desplegadas en el país
árabe.
Al respecto, bajo el polémico pacto que firmarán ambos países en
materia de seguridad, esas compañías perderán la inmunidad que
disfrutaban en Iraq, comenta la publicación.
El documento del Inspector recomienda romper los vínculos con
esas empresas, la mayoría norteamericanas.
Según el matutino, Backwater ha ganado más de mil millones de
dólares bajo la administración de George W. Bush, la mayor parte por
sus labores en Iraq.
Miembros de esa firma han sido acusados de usar drogas, fuerza
excesiva y de incumplir órdenes directas en menoscabo de vidas
humanas.
La historia de la conexión irregular entre funcionarios federales
y la compañía salió a la luz el pasado año con la renuncia del
ejecutivo de la sociedad paramilitar Alvin Krongard, hermano de un
directivo de la oficina estatal.