.— El presidente chino, Hu Jintao,
declaró hoy que a pesar de su política de integración a un mundo
globalizado, China seguirá transitando por un camino independiente.
El mandatario, quien es también secretario general del Partido
Comunista de China (PCCh), pronunció hoy un discurso en el Gran
Palacio del Pueblo al conmemorarse el XXX aniversario del
establecimiento de la política de reforma y apertura.
Hu dijo que la política exterior independiente y pacífica
posibilitó forjar lazos integrales con los países desarrollados y
relaciones amistosas con las naciones vecinas.
Resaltó los extraordinarios éxitos de su país en los planos
económico y social desde 1978, pero advirtió que los chinos no deben
contentarse con los logros y dejar de avanzar hacia el futuro.
También subrayó que la nación asiática todavía enfrenta muchos
retos, incluida una base agrícola débil y áreas rurales poco
desarrolladas.
Entre otros problemas a resolver, el Presidente mencionó la
existencia de modos de desarrollo poco eficientes, la brecha entre
ricos y pobres y el subdesarrollo en algunas áreas rurales.
Al iniciar su intervención ante cuadros y dirigentes del PCCh y
el gobierno, así como de oficiales del Ejército Popular de
Liberación, Hu resaltó el gran avance obtenido por la política
impulsada hace 30 años por el ya desaparecido Deng Xiaoping.
Expresó que la proeza de lograr alimentar a los habitantes de
China, que son el 20 por ciento de la población del planeta, ha sido
una destacada contribución al mundo.
Teniendo en cuenta los resultados logrados hasta ahora, el
presidente chino consideró que la política aprobada en 1978 fue la
correcta.
Dada la actual situación mundial, especialmente la escalada y
propagación de la crisis financiera internacional, China debe
proseguir firmemente centrada en el desarrollo económico, expresó.
Tenemos que construir un sistema que esté lleno de vigor, que sea
altamente eficiente, más abierto y que cree un ambiente favorable
para el desarrollo científico, acotó.