Actualizado 5:45 p.m. hora local

Latinoamericanos reclaman derecho a su propio sistema

Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe reafirmaron hoy en Brasil su compromiso con la defensa de la soberanía y el derecho de todo Estado a construir su propio sistema político, libre de amenazas, agresiones y medidas coercitivas unilaterales.

Con la emisión de la Declaración final, concluyó la Primera Cumbre regional sobre Integración y Desarrollo, efectuada durante dos días en el balneario de Costa de Sauípe, Estado de Bahía, primer foro del área sin tutelajes extra regionales.

En su extenso texto, los 33 mandatarios que asistieron al encuentro precisaron que cada país debe adoptar sus propias decisiones en un ambiente de paz, estabilidad, justicia, democracia y respeto a los derechos humanos.

Expresaron la convicción de que la integración política, económica, social y cultural de la región constituye un factor necesario para avanzar hacia el desarrollo sostenible y el bienestar social de sus ciudadanos.

Reiteraron el compromiso de construir un orden internacional más justo, equitativo y armónico, fundado en el respeto al derecho internacional y a los principios de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, entre ellos la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de controversias.

Además, se pronunciaron en favor del respeto a la integridad territorial, la no intervención en los asuntos internos de los Estados, y por el fortalecimiento del multilateralismo como vía fundamental para asegurar un mundo más estable y pacífico.

Señalaron la urgente necesidad de emprender una verdadera reforma de la ONU, que la fortalezca y garantice la eficacia, transparencia, representatividad y democratización de sus órganos principales, en particular el Consejo de Seguridad.

Enfatizaron en la urgencia de los esfuerzos de cooperación, complementación e integración regional en el sector energético, ante los fuertes desequilibrios entre oferta y demanda de energía en el mundo.

Manifestaron gran preocupación por la crisis financiera actual y recordaron que los países desarrollados fueron sus causantes y deben asumir los costos de solucionarla.

También se pronunciaron por una participación activa de las naciones en desarrollo, para la construcción de una nueva arquitectura financiera internacional. (AIN)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir