.— Genes activos en una
región del cerebro se encuentran vinculados con la obesidad, según
los resultados de un estudio que difunde la revista científica
británica Nature Genetics en su más reciente edición.
Un equipo de Wellcome Trust Sanger Institute, cerca de Cambridge,
Gran Bretaña, halló seis genes relacionados con ese problema, cinco
de los cuales están activos en el hipotálamo.
Los investigadores señalaron que ese hallazgo podría conducir al
desarrollo de nuevas terapias dirigidas a modificar la actitud de
las personas ante lo que comen, más que su deseo de ingerir
alimentos.
Es sorprendente que sea el cerebro -y no el tejido adiposo o los
procesos digestivos- el más influido normalmente por la variación
genética en la obesidad, indicó Inés Barroso, una de las
investigadoras responsables de la investigación.
Los científicos estiman que entre un 40 y un 70 por ciento de las
variaciones en el índice de masa corporal se debe a los genes.
Hasta ahora se creía que los genes asociados a la obesidad
alteraban el metabolismo como el gen LEP, responsable de la hormona
leptina, la cual modula el consumo y gasto de energía.
Las modificaciones que ocurren en los genes activos del cerebro
influyen en el peso de las personas.
Las personas portadoras de esas mutaciones son muy obesas. Tales
mutaciones pueden considerarse excepcionales, pero creemos que puede
ocurrir algo similar en el caso de la obesidad común, expresó Ruth
Loos, del Consejo de Investigaciones Médicas de Gran Bretaña.