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La construcción de un pequeño camino desde Ecuador hasta el paraje
de Tiwinza, en Perú, es obstaculizada por la existencia de minas
antipersonales en la zona, afirmó el embajador de Ecuador, Diego
Ribadeneira.
El diplomático dijo que las minas aún no removidas impiden la
culminación de la ruta, pactada en el acuerdo de paz que en 1998
puso fin a un largo conflicto limítrofe.
En declaraciones a la agencia estatal Andina, Ribadeneira añadió
que los trabajos de retiro de las minas avanza lentamente, por ser
difíciles y costosos.
La tarea de desminar toda la frontera tendrá un costo de 30
millones de dólares, por lo que los dos gobiernos han pedido el
apoyo de la comunidad internacional, dijo.
El Acuerdo de Paz de 1998, firmado en Brasil, ratificó la
frontera establecida por el Protocolo de Río de Janeiro de 1942,
límite que Ecuador desconocía por sostener que había sido impuesto
por la fuerza y era inejecutable.
El pacto fue negociado tras un conflicto armado en el que las
avanzadas ecuatorianas se hicieron fuertes en el campamento de
Tiwinza, en el lado peruano de esa frontera.
En el acuerdo de Paz, Perú cedió a Ecuador un kilómetro cuadrado
en Tiwinza, como propiedad privada, pero bajo soberanía peruana,
para que instale allí un monumento en homenaje a sus soldados
caídos, y se comprometió a construir un camino de acceso desde
territorio ecuatoriano.
Ribadeneira dijo que otro aspecto del acuerdo de paz pendiente de
ejecución es el establecimiento de centros ecuatorianos de comercio
y navegación en puertos fluviales peruanos, para facilitar el acceso
de Ecuador al río Amazonas.
Los dos gobiernos han destacado reiteradamente la pronta
consolidación de la paz bilateral tras una larga historia de
tensiones y conflictos.