La primera autodefensa de Fidel Castro en la Audiencia de Las
Villas, en 1950, fue recordada hoy con motivo del aniversario 58 de
aquel acontecimiento en el que, por primera vez, se convirtió de
acusado en acusador.
El joven abogado, recién graduado en la Universidad de La Habana,
junto a Enrique Benavides Santos, fue acusado de instigador de las
manifestaciones estudiantiles suscitadas meses antes en la ciudad de
Cienfuegos.
En el juicio, lejos de defenderse de las calumnias del oficial
que le acusaba, Fidel emplazó a los gobernantes de la República en
un valiente ataque contra la corrupción y desmanes provocados por
los políticos de la época quienes se enriquecían a través del robo y
otras pillerías.
Durante la ceremonia celebrada en la sala de justicia, la
licenciada Sarah Saucedo, del tribunal provincial de Villa Clara,
recordó el digno proceder del revolucionario que tres años después
pronunciara su alegato La Historia me Absolverá, debido al
enjuiciamiento por el ataque al cuartel Moncada.
Leriel García, estudiante de Derecho, de la Universidad Central
de Las Villas, destacó la ejemplar actitud de Fidel, la cual hoy
sirve de guía a los estudiantes de Ciencias Jurídicas, quienes
pueden beber de esa fuente inspiradora de lucha contra las
injusticias.
El tambien coordinador del capítulo jurídico Por los Cinco
Héroes, se refirió a la digna actitud de Gerardo Hernández, René
González, Ramón Labañino, Fernando González, y Antonio Guerrero,
antiterroristas cubanos que injustamente cumplen prisión en los
Estados Unidos.
Al encuentro asistieron además de representantes de las
organizaciones políticas y de la Unión de Juristas de Cuba en Villa
Clara, profesores y estudiantes de Derecho, así como también el
doctor Brígido Alvarez Ríos, condiscípulo de Fidel en la
Universidad, quien estuvo presente en el juicio de su primera
autodefensa.