Provincia de La Habana

Eficacia partidista, un tema recurrente

María Julia Mayoral

Foto: Ricardo López HeviaDesarrollo del programa ganadero, estragos en la masa de animales a cuenta del hurto y sacrificio ilegal, desenvolvimiento de la Revolución Energética¼ , así de diversos fueron los temas tratados en el más reciente pleno del Comité Provincial del Partido de La Habana; pero todos ellos bajo un prisma común: ¿qué hace la organización política para contrarrestar los problemas y hacer cumplir las estrategias del país?, ¿Dónde están las fallas?, ¿cómo lograr eficacia?

Por lo discutido en el encuentro, bajo la conducción de Ulises Guilarte D’ Nacimiento, primer secretario del Partido en el territorio, ni el cumplimiento de los principales indicadores de producción en renglones vitales como la leche, ni el aumento de la distribución del alimento fresco directamente en las bodegas (en sustitución de importaciones), resultan sinónimos de que todo marche como debería ser.

Según sopesó el Comité Provincial, desde los núcleos hasta el nivel de provincia, el Partido tiene que seguir exigiendo a las unidades ganaderas que sean capaces de producir alimentos para los animales, la aplicación de sistemas de pago capaces de motivar a los trabajadores, y el aumento de la vigilancia para poner coto al hurto y la matanza ilegal de reses. También compete a las estructuras partidistas ejercer su papel de control y fiscalización sobre las inversiones, entre ellas las que tienen lugar en la industria láctea.

Aunque en el sector agropecuario se ha logrado que los núcleos, los comités de base de la Unión de Jóvenes Comunistas y las secciones sindicales discutan sistemáticamente las actividades fundamentales de los centros donde radican, muchas veces esos debates resultan superficiales y no consiguen impulsar las transformaciones que hacen falta, subrayaron integrantes del Comité.

Similares apreciaciones fueron planteadas cuando se discutió la labor del Partido en función de la eficiencia energética, pues con frecuencia en las entidades laborales falta conocimiento o rigor para exigir que haya control en el empleo de los recursos y participación de los obreros en la búsqueda de soluciones.

Sin depender de grandes inversiones, recordaron, el consumo energético del sector estatal en la provincia podría reducirse, en el contexto actual, en no menos de un 20%, porque depende de cuestiones organizativas y de aumentar la supervisión sobre los gastos. A diario, ilustraron, hay equipos de toda índole, motores, hornos, computadoras, máquinas de aire acondicionado, encendidos sin un correcto aprovechamiento en función de la producción o los servicios brindados, y ello se permite sin que haya la menor alarma por el derroche.

En ese cuestionamiento incluyeron, además, la necesidad de seguir enfrentando el robo de combustible. No siempre las fechorías son detectadas a tiempo, pero resulta preocupante, ejemplificaron, que la circulación de vehículos particulares en la provincia se mantenga o crezca visiblemente, cuando en los servicentros las ventas totales de carburantes disminuyen, en vez de aumentar.

Según reiteraron en el intercambio, el Partido en cada nivel está obligado a ir cada vez más a las raíces de los problemas para exigir y encontrar soluciones; no basta, concluyeron, con el diagnóstico de las dificultades.

 

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