Quito, 12 de diciembre (PL).— El presidente ecuatoriano, Rafael
Correa, afirmó hoy que el país dejó de pagar la deuda externa por
considerarla inmoral, ilegítima y contraria a los intereses de la
nación.
"Si tenemos tantos cuestionamientos con una deuda que
consideramos inmoral, es obvio que si la consideramos ilegítima, era
imposible continuar pagándola", resaltó Correa en una declaración
realizada en la ciudad de Guayaquil, ubicada a 420 kilómetros al
suroeste de esta capital.
Al calificar de abusos las renegociaciones de débito realizadas
por anteriores gobiernos, subrayó que "se suponía que teníamos que
pagar hasta el 15 de diciembre los intereses de bonos global 2012,
pero el contrato dice que hay que pagar un día laborable antes, para
que ellos puedan distribuir a sus diferentes socios, tenedores de
bonos".
Todo esto demuestra la óptica con que se han hecho todos estos
acuerdos, "siempre en función de los acreedores, pisoteando los
intereses, dignidad y soberanía de nuestros países", señaló.
Se tenía que abonar este viernes, antes del mediodía (hora de New
York) y el plazo venció a las 10:00 hora local (15:00 utc). Yo di la
orden de que no se paguen esos intereses, así que el país está en
mora de su deuda externa, recalcó.
Puntualizó que continúa el estudio con abogados nacionales e
internacionales de una estrategia jurídica para impugnar esa deuda,
la cual consideró como "inmoral y traición a la patria".
Al destacar el respaldo popular de su ejecutivo en los últimos
casi dos años, validado en cinco ocasiones en las urnas, valoró el
trabajo de la Comisión de auditoría del débito, creada por su
gobierno y que denunció ilegalidades e ilegitimidades en el manejo y
renegociaciones de los compromisos financieros.
Por ello, recalcó la disposición de actuar en consecuencia con
los resultados de esa auditoría.
"Lo que se ha hecho con la deuda es inmoral, es traición a la
patria, claramente ilegítima; ahora, tenemos que ver si podemos
demostrar su ilegalidad, sobre todo en los tribunales
internacionales", enfatizó.
El jefe de Estado admitió que sabe bien contra quiénes se
enfrenta; verdaderos monstruos que no titubearán en aplastar al país
y tratar de hacer de Ecuador un efecto de demostración, pero asume
toda la responsabilidad por ese hecho.
"Si tenemos que enfrentar litigios internacionales los
enfrentaremos y, repito, asumo toda la responsabilidad. No podía
permitir que se siguiera pagando una deuda a todas luces inmoral e
ilegítima; ya es hora de inaugurar la justicia y la dignidad, no
solo a nivel del país", concluyó.