.— Frases como pobreza
abyecta, horrible violencia o vergonzosa discriminación, revelaron
hoy la enorme insatisfacción del secretario general de las Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, con el tema de los derechos humanos en el
mundo.
En un discurso en la conmemoración aquí del aniversario 60 de la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, Ban aseveró que sus
postulados guardan hoy vigencia pero no se han cumplido totalmente
sus propósitos.
Desde la aprobación de la Declaración hemos avanzado enormemente.
Sin embargo, la realidad es que no hemos alcanzado su visión, al
menos todavía, comentó.
Al alcanzar este hito, también debemos reconocer la salvaje
inhumanidad a la que se enfrentan demasiadas personas en nuestro
mundo. No podemos bajar la guardia, añadió.
Ban hizo mención especial a Estela Barnes de Carlotto, una de las
Abuelas de la Plaza de Mayo de Argentina, a quien conoció
recientemente y quedó impresionado por su extraordinaria y valiente
trayectoria.
"Su historia me conmovió profundamente. Es una mujer excepcional,
( ) también exponente de los defensores de los derechos humanos que
actúan en el frente de batalla de la lucha contra los abusos y que
han arriesgado ( ), acotó.
Por otra parte, Ban Ki-moon se mostró hoy esperanzado en que la
relación entre Estados Unidos y la ONU mejore con la futura
presidencia de Barack Obama.
Me siento bastante esperanzado de que podamos tener unos nexos
más fuertes y de colaboración con Estados Unidos, declaró en
conferencia de prensa luego de participar en el acto.
Explicó que había hablado por teléfono con Obama y que quedaron
de acuerdo en que querían caminar como compañeros, al tiempo que
también dialogó con el senador estadounidense John Kerry en la
localidad polaca de Poznan.
Kerry me dijo que en cuanto asuma como presidente del Comité de
Relaciones Exteriores del Senado se pondrá a trabajar para estrechar
los lazos con la ONU, precisó.